Archivos para la categoría: En África pasa

Rebozar croquetas de pescado cuando llevas 27 horas sin agua corriente y no sabes cuando volverá, quizá no seaa mejor idea.

Si hace un mes me preguntabas si prefería estar unas horas sin agua o sin luz, te hubiera dicho lo primero. Me retracto. Estar sin agua no tiene nada de romántico, ni gracia alguna. De poco sirven 5 litros de agua que guardaba “por si nos volvemos a quedar sin agua”. Porque sí, ha pasado más veces pero nunca tanto tiempo, ni había afectado a un area tan extensa. Prácticamente todo Sandton (nuevo centro financiero y su rensidencial) está seco. Algunos desde el lunes. A otros, les acaba de volver. No es nuestro caso. Sales en busca de provisiones y ¡sorpresa! No eres la única. Las estanterías (de agua) de cualquier supermercado, desiertas. Solo queda agua con gas y de sabores (también con gas). Y no queda otra que mendigar.

Decían que eran labores de mantenimiento. Resulta que se ha reventado una tubería y su reparación no es sencilla. Me precipité al atribuir el corte a la sequía y la falta de previsión. Y es que no han caído más que cuatro gotas desde que entraramos en la “supuesta” época de lluvia. Lo cierto es que hace un mes que las tardes debían estar pasadas por agua, con sus tremendas tormentas, sus truenos y relámpagos. Se echan de menos. Especialmente los días, como hoy, en los que se rozan los 32 grados. Sin noticias de la primavera otoñada que nos recibió cuando llegamos hace un año.

*Si lo sé me quejo antes, #waterisback

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Rectificar es de sabios. Dicen. Y esta vez le ha tocado al director general de la Organización Mundial de la Salud (WHO por sus siglas en inglés). Tan pronto le da un cargo de embajador de Buena Voluntad a un colega de dudosa reputación, como se lo quita.

Hablo del etíope Tedros Adhanom Ghebreyesushe, primer africano en desempeñar dicho cargo para la OMS y su amigo el presidente de Zimbabwe, Robert Mugabe. Resula que el primero tuvo la brillante idea de nombrarle Embajador de Buena Voluntad de la OMS en la lucha contra las enfermedades no transmisibles (ENT). Brillante porque al segundo le han sancionado, precisamente, por violaciones reiteras de los derechos humanos.

Los hechos ocurrieron así. Hace un par de semanas el presidente, de 93 años, estuvo en Uruguay y fue allí donde el director general de la OMS anunció su nombramiento como embajador de buena voluntad. Una decisión que causó mucho revuelo. Y es que tanto la Unión Europea como Estados Unidos han sancionado a Mugabe por los infinitos abusos contra los derechos humanos cometidos por su gobierno. Privación de los derechos básicos y también torturas, amenazas, secuestros,  asesinatos, por nombrar algunos.

Todo ello llevó a Tedros a rectificar y “desnombrarlo” después de “escuchar la indignación y las preocupaciones expresadas por líderes internacionales y expertos en salud”. Según éste, lo hizo porque cree que es lo mejor para la OMS.

¿La reacción de Mugabe? Previsible.

Según su entorno, el nonagenario nunca fue “informado oficialmente de su nombramiento” y, por tanto, “no le pueden quitar algo que nunca tuvo”. Es más, su portavoz, George Charamba, aseguró que el máximo dirigente de Zimbabwe  se enteró por la prensa de su designación (algo que incluso a él había pillado por sorpresa) y que éste, de haberse realizado de mnera oficial, habría “rechazado el cargo ya que no está en el interés nacional de Zimbabwe desempeñar esa tarea”.

Así, todos contentos.

Más info sobre este tema:

http://www.abc.es/internacional/abci-escandalo-nombramiento-dictador-mugabe-como-embajador-buena-voluntad-201710211938_noticia.html

http://www.abc.es/internacional/abci-retira-cargo-embajador-buena-voluntad-mugabe-tras-protestas-201710221628_noticia.html

Quizá os suene un video que se hizo viral el año pasado por estas fechas en el que dos granjeros metían a un hombre en un ataúd y lo amenazaban con prenderle fuego. Pues bien, hoy se ha conocido la pena para estos dos sudafricanos: más de 10 años de prisión para cada uno de ellos.

La sentencia: 

Willem Oosthuizen, de 29 años, ha sido sentenciado a un total de 16 años, de los cuales cumplirá 11 en prisión. Por su parte, Theo Jackson, de 30 años, fue sentenciado a 19 años y se prevé que cumpla 14 de estos. Su pena es mayor debido a que éste quemó el ataúd y, por tanto, destruyó una prueba. 

Al dictar sentencia, la jueza Segopotje Mphahlele describió los crímenes como “atroces, repugnantes y deshumanizantes“. Según ésta los acusados “no tienen respeto por la ley y, por eso, se la tomaron por su mano”.

El 25 de agosto, el Tribunal de Magistrados de Middelburg dictaminó que Oosthuizen y  Jackson eran culpables de intento de asesinato, intimidación, secuestro y agresión con la intención de causar daños corporales graves. Los jóvenes fueron arrestados después de que el video sobre el incidente, grabado por ellos mismos, se hiciera viral el año pasado, provocando indignación en las redes sociales. En él aparecía Victor Mloshwa llorando y suplicando por su vida.

Durante su testimonio en la vista de agosto, Jackson dijo que nunca consideró que lo que le hicieron a Mlotshwa fuera incorrecto. La víctima espera que la sentencia que siente un precedente en los casos de racismo.

A veces la justicia tarda en llegar. Demasiado. Si no que se lo digan a la familia del activista anti-apartheid Ahmed Timol. El Tribunal del Norte de Gauteng (Sudáfrica) ha dictaminado que el joven, de 29 años, no se suicidó precipitándose al vacío desde el décimo piso de la comisaría de John Forster si no que  fue empujado.

Timol fue un activista que luchó contra el gobierno de las minorías blancas en los años 60-70. Y por ello fue detenido en Johannesburgo en 1972; cinco días después de su detención murió tras “caer” por una ventda de la comisaría. Los oficiales que trabajaban ese día aseguraron que el joven se había quitado la vida, un veredicto respaldado por una investigación llevada a cabo entonces.

La familia del fallecido nunca aceptó este veredicto y logró que se reabriera el caso en junio, 45 años después de la muerte del activista. Según esta última investigación, Timol habría sido una víctima más de la brutalidad del apartheid.

Recientemente, activistas de los derechos humanos en Sudáfrica denunciaron que, entre 1963 y 1990, 73 personas habían muerto mientras se encontraban bajo custodia policial. Ningún agente fue responsabilizado por dichas muertes que fueron archivadas como accidentes o suicidios.

Una historia de tantas.

Siempre me ha dado mucha pereza el apelativo “bloguera”. No me identifico como tal pese a que, de vez en cuando, escribo. Empecé el blog en Tonopah como vía de escape, de supervivencia si quieres. Ni siquiera se me ocurrió a mí la idea.

Pero lo cierto es que escribir me ayuda. Releer me ayuda. A mí y a mi torpe memoria. Me sirve de mecha para encender y revivir momentos mágicos, duros, especiales. Me ha dado alas y me ha quitado el sueño también. Lo he necesitado, lo he abandonado y retomado. Hay entradas que se escriben de una tirada, que apenas revisas y publicas immediatamente, sin más dilación. Que escribes con el corazón o cuando algo te lo ha tocado. Siento que soy más sincera, más real aquí que en las redes sociales que te empujan a mostrar lo feliz que eres.  No, no todo es bueno. Ni siempre tengo días felices. Hay días que no tengo ganas de escribir, que no me salen las palabras. Otros que me salen y prefiero guardarlas bajo llave. Solo para mí.  Éste fue uno de esos días. Lo escribí hace demasiado (el 17 de mayo de 2013, concretamente) y se quedó allí olvidado en el cajón desastre de los borradores, como tantos. Hasta hoy.

“No siempre me cruzo con el Sheriff de mi Condado, me sacan a bailar cowboys o recibo un regalito en la PO BOX. Cualquiera de estas cosas, me puede alegrar el día. Hoy no ha pasado nada (ni bueno ni malo). No le quiero dar más importancia porque no la tiene. Sólo es un día más que pasará. Un día que no me inspira. Hoy no es uno de esos días pero también cuenta. Unas veces tan arriba que no alcanzo ver el suelo, otros tan cerquita de él. No pasa nada (mamá, papá) y pasa todo: os echo de menos, solo eso.”

 

Cuando esta mañana leía en Twitter que cinco leones se habían escapado de Parque nacional Kruger (KNP) pensé: “Ya estamos otra vez con el bulo de los depredadores que se fugan. Alguien se ha levantado gracioso”. Curiosamente, ni un aviso en los  chats alarmistas, ni en Facebook. Será que queda muy lejos. Sin embargo, no parece ser una broma esta vez (si es que la otra lo fue). La policía de Mpumalanga ha confirmado la noticia.

Para mi tranquilidad no creo que decidan hacernos una visita a los vecinos de Sandton, no veo qué les podría interesar de la ciudad. Las últimas noticias les sitúan cerca de la frontera con Swazilandia, al sur del parque. Fueron unos conductores los que alertaron a las autoridades tras avistar a la manada cerca de una autopista (N4) la noche del lunes. La niebla parece estar aliada con los felinos y ha dificultado en gran medida la búsqueda a primera hora de la mañana. A dicha búsqueda se han unido los guardabosques del KNP imagino que para cerciorarse de que no les pegan un tiro a las primeras de cambio. Que no es que sea la intención de las autoridades locales, a no ser, claro está, que sea extrictamente necesario (o sea que presente una “amenaza  real” para los vecinos). Al menos así reza el comunicado oficial. Hace apenas una hora, las autoridades anunciaban que 1 de los 5 leones ha sido capturado. Y, al rato, confirmaban que ya son 4 los leones apresados. Por ahora no hay más detalles del estado de las fieras. Solo recordar dos datos: que estos depredadores pueden llegar a pesar 250 kg  (el parque no puede confirmar el tamaño de los fugitivos) y que calculan que unos 2.000 ejemplares habitan en el Kruger.

En un intento por sacarle hierro al asunto, los ingeniosos de siempre compartían sus memes en la red social del pájaro azul.

 

 

¿Qué puede llevar a los residentes de un municipio a quemar sus propias escuelas? Está pasando en Sudáfrica, concretamente en la provincia de Limpopo a 500 km de Johannesburgo. Y no es nada nuevo. Alrededor de 30 escuelas fueron incendiadas y vandalizadas en 2016 como protesta por la adhesión de Vuwani a un nuevo municipio. Asuntos étnicos, problemas de suministros y, sobre todo, impotencia por no ser escuchados. Eso alegan los residentes de más de 50 aldeas que ya no se manifiestan pacíficamente, que han pasado a la acción y eso se ha traducido en una violencia que no lleva a ninguna parte. La ministra de educación ha dicho esta semana que no empleará más dinero en reconstruir escuelas saqueadas. Y no lo harán, dice, porque el año pasado ya destinaron buena parte de sus recursos a reconstruir estas  escuelas quemadas por sus vecinos. Dinero que debía ser empleado para otros proyectos sociales que nunca vieron la luz. La realidad es que, a día de hoy, solo se ha reparado una de las 30  escuelas que sufrieron la ira de sus conciudadanos.

¿Qué tiene que ver la educación en todo esto? Todo y nada. Todo porque quizá si se abandonara la violencia y ambas partes estuvieran dispuestas a dialogar se podría llegar a una solución. El asunto ya ha pasado por los tribunales que ha fallado a favor del oganismo que regula las demarcaciones. Y nada porque los niños no tienen porque pagar la furia de sus padres, de sus vecinos contra el gobierno local. El mensaje que le están dando a los niños es que la violencia es una vía para solucionar un problema y que la educación no es una prioridad. Cuentan que 27.000 niños no han podido ir a la escuela en las últimas semanas, muchas de ellas no han inaugurado el año escolar (que aquí empieza en enero) y que ya se perdieron tres meses de cole en 2016  por el mismo motivo.

¿Porqué queman escuelas? Destruyen propiedades públicas y privadas para llamar la atención de los políticos. También bloquean carreteras quemando neumáticos y valiéndose de barricadas. El martes pasado dos personas murieron al chocar su vehículo contra una tubería que bloqueaba el paso. Se han apedreado vehículos y, desde el gobierno de Limpopo piden que se extremen las precaciones al circular por este municipio, especialmente a los motoristas.

Vuwani echa el cierre hoy de nuevo y ya suman dos semanas consecutivas de “apagón”. Un boicot que “continuará hasta que se cumplan sus demandas” de acuerdo con el que se proclama líder de la comunidad. Le pese a quien le pese y afecte a quien afecte. La educación puede esperar (muy a pesar de los alumnos).